Ventajas de rehabilitar la fachada

Empresa de rehabilitación de fachadas en Madrid
Como profesionales de la rehabilitación y reforma de fachadas, puedes confiar en nosotros para:
Reparar grietas, fisuras y desconchones en toda la superficie.
Limpiar la fachada a fondo para garantizar una correcta adherencia.
Aplicar mortero de regularización y pintura impermeable de alta durabilidad.
Sellar juntas y encuentros con ventanas, balcones o elementos estructurales.
Renovar bajantes, canalones o remates si presentan deterioro.
Mantener la obra limpia, organizada y accesible durante todo el proceso.
Materiales y acabados más utilizados
Trabajamos con revestimientos duraderos que protegen la fachada frente a la lluvia, el sol y la contaminación.
Usamos pinturas impermeables y transpirables que evitan la aparición de moho y mejoran el aislamiento.
Disponemos de una amplia gama de colores y acabados, desde los más discretos hasta opciones más contemporáneas.
Los materiales que aplicamos mantienen su aspecto renovado durante años, con mínimo mantenimiento.

Somos la mejor empresa
de reformas en Madrid.
Lo dicen nuestros clientes
Opiniones de nuestros clientes
Nuestros clientes nos valoran con una media de 4,9 sobre 5 en reseñas verificadas
Destacan nuestra seriedad, la limpieza en obra y el cumplimiento de plazos
Muchas comunidades repiten con nosotros por la confianza que generamos desde el primer contacto
Así será tu obra con el Método ARKO
Te preparamos un presupuesto detallado tras una visita técnica gratuita
Incluye materiales, plazos y planificación adaptada a tu edificio
Sin compromiso y listo para presentar en junta o comunidad
Presupuesto para rehabilitación de fachadas en Madrid
Preguntas frecuentes sobre la rehabilitación de fachadas en Madrid
Si estás valorando rehabilitar la fachada de tu edificio, aquí resolvemos las dudas más comunes. Desde licencias hasta tiempos de obra, te explicamos todo con claridad para que tomes decisiones bien informadas y sin sorpresas.
Sí, en la mayoría de los casos es necesaria una licencia de obra para poder iniciar una rehabilitación de fachada en Madrid. Dependiendo del alcance de los trabajos, puede tratarse de una licencia de obra menor o de obra mayor. Por ejemplo, si solo se va a pintar o hacer pequeñas reparaciones sin afectar elementos estructurales, bastará con una licencia de obra menor, que suele tramitarse de forma más rápida.
Sin embargo, si la actuación implica reparar cornisas, cambiar materiales de revestimiento, sustituir bajantes o intervenir en elementos comunes que alteren el aspecto original, será necesaria una licencia de obra mayor. En este caso, también puede exigirse un proyecto técnico firmado por un arquitecto y visado por el colegio profesional.
En ARKO nos encargamos de toda la tramitación administrativa: elaboramos la documentación necesaria, gestionamos los permisos con el ayuntamiento y coordinamos los tiempos para que la obra pueda comenzar en cuanto se apruebe. Así, la comunidad no tiene que preocuparse por los papeleos ni por retrasos burocráticos.
El tiempo necesario para una rehabilitación de fachada depende del tamaño del edificio, el estado actual de la superficie y el tipo de acabados que se vayan a aplicar. Aun así, en la mayoría de los casos, una obra de fachada en un edificio de 3 o 4 plantas suele completarse en un plazo de entre 4 y 6 semanas.
Durante ese tiempo, se organizan los trabajos por fases para que la comunidad pueda seguir utilizando el edificio con normalidad. Nuestro equipo planifica cada intervención con antelación: desde la reparación de grietas y limpieza inicial hasta la aplicación de pinturas y revisión final. Si hay días de lluvia intensa o condiciones meteorológicas adversas, puede ser necesario ajustar ligeramente el calendario, pero siempre informamos con claridad y actualizamos el cronograma.
En ARKO entregamos desde el principio un calendario detallado, con fecha de inicio y fin estimada, que se firma con la comunidad. Además, incluimos cláusulas de penalización por retraso para garantizar que la obra no se alarga innecesariamente.
La frecuencia con la que se debe volver a pintar una fachada depende de varios factores: el tipo de pintura utilizada, la orientación del edificio, el nivel de exposición a la contaminación o la humedad, y el mantenimiento previo. En condiciones normales, una fachada bien rehabilitada con materiales de calidad puede mantenerse en buen estado visual y funcional durante 10 a 15 años sin necesidad de volver a pintarla.
No obstante, más allá del aspecto estético, conviene revisar el estado de la fachada cada cierto tiempo para detectar posibles grietas, desprendimientos o zonas con pérdida de impermeabilidad. A veces es suficiente con repasar zonas puntuales, mientras que en otros casos conviene planificar una nueva intervención más completa.
En ARKO utilizamos pinturas impermeables y transpirables, formuladas para durar y resistir el clima de Madrid. Nuestro objetivo no es que pintes cada pocos años, sino que lo hagas bien una vez y puedas despreocuparte durante mucho tiempo.
El uso de andamio es la opción más habitual en la rehabilitación de fachadas, sobre todo cuando se va a intervenir en superficies amplias o durante varias semanas. El andamio permite trabajar con comodidad, almacenar materiales a distintos niveles y garantizar una ejecución más uniforme.
Entre sus ventajas destaca la estabilidad para los operarios, lo que facilita un trabajo más preciso y limpio, sobre todo en tareas como la reparación de fisuras, la aplicación de mortero o la pintura general. Además, permite cubrir toda la fachada con malla de protección, lo que mejora la seguridad tanto para los trabajadores como para los peatones.
Como contrapartida, el montaje y desmontaje del andamio puede ocupar parte de la vía pública, lo que exige más gestión de permisos municipales. También puede generar más impacto visual durante la duración de la obra.
En ARKO gestionamos todos los permisos necesarios y planificamos los trabajos para reducir las molestias al mínimo. Si el edificio lo permite, el uso de andamios sigue siendo la opción más completa y segura.
La rehabilitación mediante descuelgue vertical, también conocida como trabajo en altura con cuerdas, puede ser útil en edificios donde el uso de andamios no es viable o resulta excesivamente costoso por accesos difíciles o zonas muy localizadas. Es una técnica que permite actuar de forma puntual sin necesidad de montar estructuras fijas.
Entre sus ventajas está la rapidez de actuación y la menor ocupación de espacios exteriores, lo que evita interferencias en la vía pública o en zonas comunes. También puede resultar más económica para intervenciones pequeñas, como sellados puntuales o reparación de juntas en zonas concretas.
Sin embargo, también tiene limitaciones importantes: no permite almacenar materiales en altura, dificulta el uso de herramientas pesadas y no es recomendable para tratamientos de fachada extensos o con mucho deterioro. La calidad del acabado puede ser menos uniforme si se interviene en superficies grandes.
En ARKO evaluamos cada caso y proponemos la mejor solución según el tipo de fachada, el presupuesto y los objetivos de la comunidad. Lo importante es que la intervención se haga bien, con seguridad y con garantías.

